Contra la Usura y Despilfarro

Contra la Usura y Despilfarro
Los culpables siguen cobrando cifras millonarias

LA REVOLUCION OCULTADA.

LA REVOLUCIÓN OCULTADA.


Ahora que el mundo contempla la revolución que esta acaeciendo en países del cercano Oriente como Túnez y Egipto, y que amenaza con propagarse hasta otros más cercanos a nosotros geográficamente, es el momento de reflexionar sobre estos hechos originados, al principio, por el aumento desmedido de los productos de consumo básico, y que después han adquirido tintes de revolución política al derribar el gobierno Tunecino primero, y por el momento poner en entredicho el Egipcio.

Por supuesto, nos parece algo muy lejano a nosotros España y Occidente en general, al fin y al cabo, ni estos países disfrutande un sistema económico como el nuestro, lleno de amortiguadores sociales, ni sus formas de gobierno pueden ser homologadas a las nuestras en cuanto a su excelencia democrática. La conclusión lógica seria que, estos sucesos, poco tienen que ver con el llamado mundo occidental. Es impensableque las protestas del pueblo hagan caer a un gobierno al uso como los que imperan en nuestro mundo industrializado por causas económicas, y mucho menos políticas.



Pues bien, deberíamos entonces volver la vista hacia un país para muchos de nosotros desconocido, que no obstante cumple con todos los requisitos que atesora nuestra cultura occidental: una democracia antigua, economía desarrollada y garantías sociales. Se trata de Islandia y su caso es, podríamos llamarlo así, la revolución oculta.

Todo comenzó a finales del año 2008, Islandia siguiendo los cantos de sirena del sistema financiero internacional, se lanzo como la mayoría de los países industrializados del mundo a la vorágine de productos financieros oscuros y tóxicos, hipotecas sub-prime etc. Sus tres principales bancos, semi-públicos: Landsbanki, Kaupthing y Glitner habían experimentado un enorme crecimiento desde el año 2002 expandiéndose de manera internacional, y ofreciendo importantes intereses sobre sus depósitos con un monto total de 9000 millones de Euros y cuyos principales clientes e inversores eran Holandeses y Británicos.




Con la aparición de la crisis a finales del 2008 la corona islandesa se deprecia, lo que afecta a las entidades que están endeudadas en moneda extranjera. El PIB islandés se desploma, el desempleo crece y el déficit esta fuera de control. Una de las entidades Landsbanki decide congelar la retirada de fondos y finalmente el Gobierno interviene. La situación es enormemente peligrosa hasta que finalmente se llega a un acuerdo. El FMI aprueba un préstamo de 2100 millones de dólares que son completado por otros 2500 millones, de otros paises nórdicos, para “salvar” Islandia. A modo de resumen estos son los hechos, sin entrar en detalles técnicos, que en el fondo no nos interesan. La historia, como otras que hemos visto en otros países Europeos recientemente, podría haber terminado ahí, pero no es así, como veremos:
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Los ciudadanos Islandeses comienzan a manifestarse frente al parlamento en Reykiavik y en Enero del 2009, debido a la presión popular, se convocan elecciones anticipadas, pocos días después las caceroladas de los ciudadanos son multitudinarias provocando la dimisión del Primer Ministro conservador y de todo su gobierno, se convierte así en el primer gobierno de un país que cae victima de la crisis económica y financiera mundial.
El nuevo gobierno de coalición social demócrata, junto con el movimiento de izquierda verde, propone mediante una ley discutida en el parlamento nacional, la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda que pagaran los ciudadanos islandeses durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. La gente reacciona volviendo a salir a la calle pidiendo la celebración de un referéndum sobre la cuestión, y como consecuencia de ello el presidente Olaf Ragnar se niega a ratificar la ley y convoca la consulta popular.
En Marzo de 2010 se celebra el referéndum y gana el NO al pago de la deuda por un 93% de los votos. Independientemente de las reacciones en los centros financieros que dominan en el mundo ( congelación de prestamos por el FMI) había un hecho claro: La revolución Islandesa acababa de conseguir una victoria histórica y de forma pacifica.
Posteriormente se elegiría una asamblea constituyente encargada de redactar una nueva constitución que evitara en el futuro, los errores cometidos por los gobernantes islandeses.

Los resultados de esta revolución silenciada, pues apenas hemos tenidos noticias en los medios de comunicación, hoy por hoy y a la espera de lo que pueda deparar el futuro han sido los siguientes:

* Dimisión de todo un Gobierno en bloque·
* Celebración de un referéndum para que los ciudadanos decidan sobre las decisiones económicas que les afectan·
* Detención de los responsables de la crisis (hay incluso dictada una orden de INTERPOL para el expresidente de uno de los bancos)·
* Reescritura de la Constitución.

El pueblo Islandés nos ha dado una lección a todos de lo que es un comportamiento ante todo cívico, pero al mismo tiempo lleno de dignidad y llevado acabo sin temor alguno, reaccionando ante la tremenda injusticia que supone que los ciudadanos tengamos que pagar las deudas contraídas por entidades financieras privadas, o semi-privadas en este caso, que han estado durante años generando enormes beneficios para si mismas, y que ahora pretenden que los demás paguemos por los resultados negativos de su afán de lucro. Además han ido mas allá castigando a los políticos que, por acción u omisión, permitieron que estos bancos comprometiesen con sus acciones la economía de todo un país llevándolo a la banca rota. Es la Revolución Islandesa, la revolución que ha sido ocultada por todos aquellos que pretenden hacernos creer que no existen mas maneras en el mundo de dirigir la economía y la política.
Como conclusión podemos decir que el ejemplo Islandés nos hace creer en nuestro futuro, el futuro de los Españoles y el resto de los ciudadanos de buena fe del mundo. Un futuro que debe ya comenzar por poner en entredicho toda esta estructura mega capitalista que se ha ido montando poco a poco a nuestro alrededor, y que no nos permite ver mas allá de su muro de hierro. Tenemos, acabamos de verlo, herramientas para comenzar a retirar los pilares que sostienen este tinglado y podemos utilizarlas, sin algaradas, sin violencia, tan solo con la rebelión y la protesta cívica. Hay una frase que todos conocemos y que define mejor la acción a realizar: “desmontar el capitalismo” una frase ciertamente vieja en cuanto a su aspecto temporal, pero plenamente vigente en la actualidad y que nos identifica como seguidores, aun hoy, de unos ideales que tienen un único objetivo: la dignidad, la justicia social y la libertad de los seres humanos.

1 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Juan, me lo llevo, a ver si a Islandia la ven a la tercera (en mi blog) y algún día en las teles.
Con permiso.


Saludos