Contra la Usura y Despilfarro

Contra la Usura y Despilfarro
Los culpables siguen cobrando cifras millonarias

Guareña: NI TRECES ROSAS ROJAS, NI 67 CLAVELES AZULES.


Estos días hemos visto, muchos homenajes, que se suceden últimamente de forma periódica, y en todos los ámbitos sociales,  a 13 mujeres, 13 PERSONAS que fueron victimas de la Guerra Civil a manos del Bando Nacional, las llamadas TRECES ROSAS ROJAS.

Como viene siendo habitual, se utilizan estos hechos para legitimar una ideas que querían impornerse por la urnas o contra la urnas, como proclamaba Largo Caballero, es decir con la legalidad o contra legalidad, teniendo como referente a copiar la Democracia? Popular de la Unión Soviética.

Mientras se muestre una parte de las barbaridades, de esa forma,  intentando ocultar la otra verdad, es preciso con humildad,  pero con firmeza y con lealtad, no olvidar que en GUAREÑA hubo 67 claveles, que fueron arrancado de las raíces de sus hogares, por el terror de una masa que llena de odio, y rencor, que no habían sufrido la agresión directa, ni en carne propia, ni en la de sus familias. A sangre fría, señalando a sus vecinos, (como lo hacían los NAZIS con los judíos) a los que eran católicos, a los que consideraban ricos, a los que frecuentaban el casino, los que eran simpatizantes de grupos de derechas, o falangistas. Esos Claveles Azules,  que tenían a sus vez mujeres, como maridos tenían las TRECES ROJAS, que tenían hijos (algunos 7 o 8 hijos), como los tenían las Trece Rosas Rojas. Esos 67 Claveles Azules fueron segados por las balas  cobardes sin juicios, ni paripés de juicios, porque para eso existía la legalidad Republicana, que la saltaban los que dicen ahora que la defendían. Algunos de esos Claveles murió creyendo que su hijo también lo hizo a su lado fusilado, y el hijo vivió herido de por vida de aquellas balas que se incrustaron  para siempre  en su cuerpo, y le arrancaron para el resto de sus días de su alma, lo mejor que un niño tenia por vivir, es decir habiendo muerto un poco aquel día en que vio caer a su padre, y fue bañado por las sangre de todos sus paisanos que también fueron asesinados.  ¿Desde estas posiciones ideológicas del PSOE, y aledaños, después de estos hechos, se tiene fuerza moral, para reclamar que el Franquismo debió tener mas clemencia? Por cierto clemencia, y perdón que si pidió y si con fuerza moral Manuel Hedilla Larrey, sucesor de Jose A. Pr. de R. al frente de la FE JONS, y que fue condenado dos veces a pena de muerte por el Régimen de Franco.

En la madrugada del 11 de Agosto de 1936, 67 Claveles Azules  son testigos muertos, que quieren hacer desaparecer. A esos Claveles no los marchitó el tiempo, sino los fusiles en manos de los milicianos en la cobarde retaguardia, lejos de la lucha entre valientes. Quitaron las placas que les recordaban. Ahora quieren poner la de los otros asesinados, quieren hacer un mapa de la barbarie donde faltarán muchos puntos geográficos por señalar, si ese mapa se hace, yo tendré una deuda personal con estos Claveles Azules que fueron violentados,  y que pienso cumplir, para que nadie olvide que en Guareña, la barbarie tuvo primero un color ROJO. Este no es el camino de la reconciliación, de la superación, del respeto, de la verdad, de la justicia, y menos del PERDÓN.

El camino es aquel que nos conduzca a formas de convivencia que generen unos valores, unos respectos mutuos, que hagan  que jamas se repitan ni las 13 ROSAS ROJAS, ni los 67 CLAVELES AZULES.

Paz, Piedad, Perdón y VERDAD.

P.D. Como lo que pasa en Guareña no es un caso aislado les dejo el siguiente enlace sobre unas jornadas históricas de esas que no financia la Diputación.  http://desdemicampanario.blogspot.com/2011/08/jornada-de-historia-castuera-badajoz.html

Machacando las Almendras

2 comentarios:

Pedro Miguel López dijo...

De acuerdo en líneas generales con esta entrada, pero me vas a permitir dos puntualizaciones. De los 67 claveles que hablas sólo había 2 o 3 que eran azules, el resto eran de otros colores. Aunque entiendo que por no complicar la lectura del exto has decidido simplificar en un sólo color.
Por otro lado, en la madrugada del 11 de agosto en Guareña no todos cayeron víctimas de las balas. Los hay que sufrieron torturas que por pudor no voy a narrar aquí, aunque aparecen detalladas en el libro de José Luis Gutiérrez Casala, La guerra civil en la provincia de Badajoz.
Por último, sería deseable abandonar todo maniqueismo y que nuestra Historia no se vea sometida al movimiento pendular, ya que en todas partes hubo horror, miseria y dolor, pero también heroismo, sacrificio, entrega y generosidad.
En estos asuntos deberíamos hacer caso del discurso de D. Manuel Azaña con el archiconocido "Paz, Piedad y Perdón" y también prestar atención a la cita "Ojalá fuera la mía la última sangre española que se vertiera en discordias civiles. Ojalá encontrara ya en paz el pueblo español, tan rico en buenas cualidades entrañables, la Patria, el Pan y la Justicia", con la que se cierra el testamento de José Antonio Primo de Rivera.

Machacando las Almendras dijo...

Amen Pedro. Un abrazo.