Contra la Usura y Despilfarro

Contra la Usura y Despilfarro
Los culpables siguen cobrando cifras millonarias

Carnicero descarna a Enric Sopena


Hay un axioma admitido como inevitable: los periodistas no debemos convertirnos en noticia. Por lo menos los buenos periodistas. Los que pretendemos serlo. Pero hay ocasiones en que no elegimos ponernos en la diana. Pero no quiero hacer de mi despido de El Plural el foco de ningún problema. A fin de cuentas, El Plural y Enric Sopena son una anécdota en mi vida. En el fondo lo que me fastidia de dejar de publicar es no poder seguir molestando a los ortodoxos del zapaterismo.
El caso es que hace un año, Enric Sopena me pidió en una carta apócrifa que me fuera de El Plural. Yo le contesté que sólo me iría si me echaba, y le sugería que acumulase coraje para hacerlo. Le ha costado un año tomar la decisión y durante este año ha tratado de que me cansará del desprecio con el que trataba mis artículos, colocándolos incluso detrás de artículos publicados el día anterior. Ni caso. Soy un viejo resistente.
Enric Sopena es el símbolo de los tiempos que nos han tocado vivir. Incluso la forma del despido le define. Pero lo preocupante es que los defensores a ultranza de Zapatero y del PSOE sean personas como él. Así le va al socialismo español. Pero todo partido tiene sus perros de presa. Son las dos caras de una moneada: Intereconomía o El Plural. Sinceramente creo que yo era la excepción en ese periódico, y ahora se han quedado justo los que tenían que estar. Nadie, ninguno de los colaboradores me ha llamado para solidarizarse conmigo, por lo que colijo que están contentos de que mi reflejo en su propio espejo deje de incomodar su labor de propaganda.
Su historia, la de Sopena, es la de un perro de presa. Primero fervoroso miembro del Opus Dei. Si alguien tiene curiosidad, que ponga en Google “Enric Sopena+Opus Dei”. Sus fervorosas crónicas sobre Monseñor Escrivá de Balaguer dan cuenta de que su formación en la sumisión al mando natural de cada época tiene raíces en una organización católica especializada en la incondicionalidad al líder. En todas sus épocas profesionales ha sido igual. Lleva en la sangre la madera perfecta de un mercenario.
En conversaciones privadas me llegó a reconocer la diferencia entre lo que opina y lo que publica. La coartada era no favorecer al PP, cómo si los periodistas fuéramos responsables de los aciertos o los errores de los políticos. Su naturaleza es la subordinación a quien le da de comer. No importa el papelazo que hace en La Noria. Le pagan bien. Y él no tiene pudor en convertir su periódico en altavoz del programa. Autobombo como ampliación de la exaltación de los propios.
El problema no es Sopena ni que yo haya sido despedido. Es el síntoma de que la sumisión sale rentable y la rebeldía tiene un precio que pagar. Yo ya lo sabía y lo asumo con gusto.
Una vez más se demuestra que la censura la ejercen los que le reconocen una utilidad. Miguel Barroso, a quien he denunciado en todas sus prácticas obscenas, está detrás de esta medida. Preparando la ascensión de su mujer, Carme Chacón, a la cúpula del PSOE y a la candidatura a la presidencia del Gobierno. Limpiando territorio. Quienes quieran bucear en la hemeroteca que miren el papelazo que le tocó hacer a Sopena después de que yo publicara un artículo sobre los manejos de Barroso y él se viera en la obligación de hacer un panegírico al día siguiente. La servidumbre no admite excepciones.
No tengo constancia de que Iberdrola o Repsol, patrocinadores de El Plural, hayan tenido que ver en mi despido. Pero no creo que les haya gustado mucho que haya recordado que los presidentes de estas dos compañías van a ganar este año ocho millones y medio de Euros. (casi mil quinientos millones de pesetas). Nadie podrá enseñar un artículo de Sopena criticando esa obscenidad, todavía más en tiempos de crisis. El PSOE y el Gobierno le proporcionaron esos patrocinadores, que es una forma de comprar sus silencios. Que tenga suerte Sopena cuando Rajoy llegue al poder.
La suerte de José Luis Rodríguez Zapatero está muy vinculada a la forma incondicional que le defiende Sopena, que ha descubierto que la obligación mayor de un periodista es criticar a la oposición y no ver mácula en el Gobierno, cuando es el que le permite vivir con unos ingresos altos.
Ahora tendré que ajustar mi sistema de vida porque voy a ganar menos dinero. Pero es mucho más fácil ajustar los ingresos que ajustar la conciencia.
Siento un enorme desprecio por Sopena por lo que significa de demostración de que los comisarios políticos todavía tienen vigencia. A él seguro que no le cuesta conciliar el sueño, porque desde su época del Opus Dei está acostumbrado a compatibilizar su conciencia con sus intereses.
Pero lo que está claro es que Sopena no es el problema ni yo la víctima. Sopena es el síntoma de la esclavitud intelectual que sigue dando réditos y yo soy un electrón libre que le ha amargado la vida por lo menos desde hace más de un año. El tiempo que ha necesitado para reunir coraje para despedirme. ¡Enhorabuena, campeón¡ Al final has reunido coraje para echarme y seguro que hay quien te lo vaya a agradecer.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

GRACIAS paisano, por reproducir este artículo, que hace un fiel reflejo de la hipocresía, la maldad y el poco valor moral de ciertas personas. Yo he vivido un caso parecido en una gran empresa a nivel nacional, en la que "hicieron Jefe" y digo "HICIERON", a un hijo de un sindicalista, bueno mejor dicho, "liberado sindical" o sea que NO trabajaba en al empresa, pero cobraba de ella, y ha querido "colgarse" una medallita a costa de hacer daño por hacerlo, y a este le ha costado menos tiempo hecharme de la empresa, pero me he visto "reflejado" en la forma y manera que cuenta Carnicero, y el fin ha sido el mismo. Me viene a la mente un comentario que me hacía muy a menudo una persona mayor, semi analfabeta, pero que por su vivencia, se había visto envuelto en diferentes trances de la vida, y me decía: No hay persona más mala que la que esta todo el día al lado de su "señorito", ese, vende a su familia, a sus amigos y a su "señorito", ni que decir tiene que ese hombre apenas tuvo tiempo de vivir en democracia, pero se daba cuenta del "caciqueo" que existia entonces, que es comparable con el que nos toca vivir hoy.

Javier dijo...

Interesante artículo el que reproduces Juana Fran, Carnciero esra un militante activo del Partido Carlista durante la transisición,, un abrazo Javier López

Javier dijo...

Bueno, que te llamé Juana Fran...Juan Fran!, leche

Machacando las Almendras dijo...

Paisano siento lo que te ha pasado. Yo viví en un momento muy difícil esas mismas circunstancias en mi familia. Y te deseo que todo lo hayas superado. Un abrazo.

NI-NI dijo...

Y seguirán dándose decisiones arbitrarias de los que están encima mientras los que están debajo respiran aliviados por no haberles tocado a ellos. El "yo no quiero problemas" hace que ni se atrevan a llamar a un antiguo compañero para solidarizarse. Pero un día sí que les tocará y echarán de menos no haberse movilizado antes. Ya lo dijo Manolo Cañada en la manifestación por Carcesa en Mérida: que a los que ese día protestaban no se les había visto en ninguna otra manifestación por la situación de otras empresas y servicios malvendidos al sector privado. Sólo cuando la situación nos da de lleno en la cara nos movilizamos, pero entonces ya es tarde y sólo queda luchar por los siguientes.

Anónimo dijo...

Permíteme querido paisano, volver a dar mi opinión en tu blog. En el cometario que hace NI-NI me identifico plenamente. Bajo el mismo techo, trabajábamos 35 personas, 6 de Guareña.
Sabes los que me han llamado para interesarse al menos por mi situación, al menos psíquica? DOS.
uno de ellos de aquí.(íbamos 4 juntos, en el mismo coche, al mismo trabajo) Los demas como si les hubiera hecho yo algo a ellos, o dicho de otra forma" no quiero problemas"
Los que fueron como testigos porque los incluyó "oficialmente" la central sindical que NO ME DEFENDIO por que presentó el recurso FUERA DE PLAZO, fueron forasteros, los del pueblo NO se dignaron a decir aquí estamos nosotros, y al día de hoy después de 10 meses, aún espero su llamada.
Un afectuoso saludo
(perdóname por lo de anónimo, pero tienes que entenderme

Machacando las Almendras dijo...

Paisano, ¿como se llama la empresa??. ¿O no lo quieres decir???.¿Tampoco quien es el sindicalista???

Un saludo

Anónimo dijo...

Juanfran, NO quiero hacerlo por el daño que puedo causarle. Si algún día tenemos la ocasión de vernos, te lo comentaré. No me siento CAPAZ de publicarlo, aunque considero que haciéndolo, podría evitar que le ocurriera a otra persona. Paro lo que necesito, en realidad es intentar pasar página (olvidarlo es imposible)y tratar de encontrar un trabajo lo antes posible para salir de donde estoy.Creeme que por mi cabeza ha pasado de todo, desde publicarlo en TODOS los medios de comunicación,hasta repartir panfletos por las oficinas de los pueblos, etc.etc. pero al final no se si por cobardía, resignación,o como dice el Evengelio, si te dan en la cara, pon la otra mejilla, no sé, el caso es que estoy "muy tocado" pero creo que NO hundido.
Perdóname Juanfran, esto es un blog, tu blog, y no un lugar donde contar PENAS personales, pero en cuanto tienes alguien que te quiere escuchar, sueltas cosas que nada tienen que ver lo lo que en realidad se esta tratando, he pasado, sin querer, de dar una opinión sobre un tema a crear un drama diria yo de mi situación, que es solo mia. Perdona Juanfran. un abrazo.

Machacando las Almendras dijo...

No te preocupes, este es un medio de entendimiento y de opinión.

Espero que pronto se te pase esa pesadilla que te come. Y que pronto encuentres trabajo.

Un fuerte abrazo.

P.D. Dios aprieta pero no ahoga.

Anónimo dijo...

Me meto donde no me llaman.
Anónimo, puedes facilitar un correo electrónico para ponerme en contacto contigo a través de este medio?

Voy a ver si te puedo ayudar, pero necesito saber tu perfil.

De todos modos, en la medida de lo posible, y es recomendable, empieza a confiar en tí y tus posibilidades y no te lamentes por lo que pasó, sino busca la esperanza de lo que puede venir. Es la única terapia positiva en situaciones delicadas.

Mucho ánimo.

Jit

Machacando las Almendras dijo...

Jit me gustaría conocerte, si es posible.


Un saludo

Anónimo dijo...

Jit, en primer lugar, Muchas gracias, tus palabras de ánimo me han hecho mucho bien, pero a pesar del tiempo,NO consigo quitármelo de la cabeza,confío plenamente en esa terapia pero llevarla a cabo es lo que verdaderamente cuesta, considero que si volviera a tener un trabajo, la situación "anímica", al menos me cambiaría.
Jit, no sé quien eres, lo que si te digo es que si eres de Guareña, me tienes que conocer, aunque NO me gusta hacer publico en internet algunas cosas que considero personal, NO puedo, NI debo dejar pasar una oportunidad que alguien que no conozco me brinde ayuda, este es mi correo: josefarronaga@gmail.com
Siento que tus palabras inspiran "confianza" un saludo Jit, y otro para Juanfran por dejarnos participar.