Contra la Usura y Despilfarro

Contra la Usura y Despilfarro
Los culpables siguen cobrando cifras millonarias

Las PERSONAS, los valores siempre primero. El Partido no puede ser tu Alma.

A veces siento la tentación de abandonar toda esperanza sobre el cambio social y político, y no me estoy refiriendo a este puntual, que vive deseando en este momento el pueblo español y  que es evidente. Sino  del cambio de verdad, ese cambio profundo que no sea un cambio de personas, y de  siglas, sino de marcos de desarrollo social, en el ámbito de la educación, de la formación, de la producción, de la empresa, de la política, de la participación. Que aspire a ensanchar la democracia política y la industrial, reduciendo cuantitativamente la Ajeneidad en el trabajo. En definitiva que coloque a la Persona como el eje absoluto de toda la organización social.

Ese cambio no es posible si no existe un cambio de mentalidad, de los valores dominantes, o al menos de como las personas hacemos valer esos valores, mostrando una firmeza solida  e inquebrantable en su defensa.

En estos momentos la alineación irracional de las voluntades por encima de la razón, por encima de los valores éticos, de esos valores que hacen, no solo posible la convivencia, sino la justicia, los derechos sociales, y mas eficientes el manejo de los recursos necesarios para garantizarlo.

La mariscada a costa de los intereses de Mercasevilla. El del centro es de IU.
Para desgracia de nuestro prospero destino colectivo, vemos a diario como personas a nuestro alrededor hacen defensas de personas o conductas, por el mero hecho de ser personas afines, de la misma adscripción deportiva, cultural, religiosa, y no digamos ya política. No se entra en el fondo  de la acción, no se hace el juicio ético, la sanción social, por lo que intrínsecamente representa la acción, sino que se muestra la bondad, la defensa por el hecho de la pertenencia al mismo grupo, por el hecho de ser de los míos.

Esta es la semilla de la corrupción, este es el eje de uno de los males que nos azotan. Y este eje aunque no está percibido socialmente así, porque a muchos no les interesa, es una causa de empobrecimiento económico y personal para el conjunto de los ciudadanos y un negocio redondo para unos cuantos. Atenaza la libertad, olvida la honradez, vuelve ordinaria a la honestidad, y acaba por dar por desaparecida, a la decencia.

A mi que me gusta moverse por todos los ámbitos ideológicos, observo con perplejidad, la falta de pudor, la falta de decencia de quienes en sus paginas propagan con profusión la corrupción de los de enfrente, y escrupulosamente ocultan la propia, la de sus filas. Me gustaría saber de verdad que mecanismo interior de coherencia se mueve en los que así actúan. Pienso que la persona crece interiormente cuando es capaz de ser libre, de pensar por si mismo, cuando es fiel a los valores, y no al grupo. Son los valores la medida y no la masa afín. 

Hoy entré en la página del Facebook  de un grupo del PSOE, y de algunas personas particulares del PSOE, con cargo público remunerado, o con esperanza de serlo,  y hacía referencia  a lo que el Ayuntamiento de Mérida había pagado a Telemérida propiedad de Acedo anterior Alcalde de Mérida, sin que esto sea de momento ningún delito, y lo único que cabe es la sanción social del potencial despifarro del que no se libran los mismo que cuelgan esas noticias. Y son frecuentes  las alusiones a los casos de corrupción, que afectan al grupo del Partido Popular, pero ocultan insistentemente los casos de corrupción del Partido Socialista Obrero Español, nada se habla de los problemas de Plasencia, de Torrejón de Ardoz, de Mercasevilla, del nuevo caso de Mercasevilla y los millones de euros de los falsos ERES.  Lo mismo pasa, cierto es que en menor medida, y con menos sectarismo, en perfiles de redes sociales de gentes del PP, al menos esa es la percepción que tengo desde mi experiencia personal. Unos u otros no me merecen la menor confianza. En todo caso el que roba, sea rojo, azul o amarillo nos roba a todos, y menoscaba  el sistema establecido para asegurar los derechos y servicios sociales. 

 
Será muy difícil que podamos poner cimientos sólidos sobre los que construir un Estado fuerte de bienestar si estamos dispuesto a arriesgar nuestro futuro, apostando por una u otra banda de sinvergüenzas, en lugar de apostar por los mas honrados, de entre los mas capaces, y honestos. Aspirando a tener  capacidad para influir en la forma de organizar y administrar los recursos públicos. Las personas primero. El partido no puede  ser tu alma. 

Machacando las Almendras