Contra la Usura y Despilfarro

Contra la Usura y Despilfarro
Los culpables siguen cobrando cifras millonarias

NO AL ABORTO LIBRE. DESDE LA IZQUIERDA.


 Enrique Encabo Cebrián, afiliado a UGT y miembro de la Junta de Personal de Comunidades de Castilla La Mancha, ha hecho público su abandono del sindicato, al que acusa duramente por sus posiciones en favor de la cultura de la muerte, y lo hace sin moverse un centímetro de sus planteamientos ideológicos:



"Marx, en su libro El Capital, recoge testimonios de niños y jóvenes explotados en las minas escocesas de carbón y reacciona frente a la opresión de la que son objeto estos indefensos frente al poder de los intereses económicos. Hoy los oprimidos son estas jóvenes mujeres que desfilan al interior de los abortuorios, víctimas de una sociedad que primero les vende la falacia del sexo sin riesgos, luego les niega ayuda ante un embarazo inesperado y finalmente las empuja contra su voluntad al callejón sin salida del aborto".

Nació a las 22 semanas y se desarrolla perfectamente
Amillia con 22 semanas, vive y crece

Enrique Encabo, que es presidente de la Asociación de Bioética de Albacete y se ha adherido a la Declaración de Madrid, ha dado a conocer su postura a través de una carta, cuyo texto completo reproducimos:


"Observo con sorpresa cómo UGT, sindicato al que estoy afiliado desde hace años, se une a otras asociaciones radicales en una concentración a favor del aborto en Albacete. A los compañeros que dirigen un sindicato que lleva 111 años defendiendo a los oprimidos, les recomiendo que se acerquen a la cruda realidad del aborto.


Amillia, el bebé más prematuro del mundo.§ Nació el pasado 24 de octubre en el Hospital Infantil Baptista de Miami (EEUU)




En España abortan 120.000 mujeres anualmente, en su mayoría jóvenes, que quedan traumatizadas pues después de un aborto nunca vuelven a ser las mismas por mucho que quieran ocultarlo quienes alegremente invitan a ello.



Lo cierto es que detrás de un aborto hay mucho sufrimiento y dos vidas destrozadas. Marx, en su libro El Capital, recoge testimonios de niños y jóvenes explotados en las minas escocesas de carbón y reacciona frente a la opresión de la que son objeto estos indefensos frente al poder de los intereses económicos.



Hoy los oprimidos son estas jóvenes mujeres que desfilan al interior de los abortuorios, víctimas de una sociedad que primero les vende la falacia del sexo sin riesgos, luego les niega ayuda ante un embarazo inesperado y finalmente las empuja contra su voluntad al callejón sin salida del aborto.



No se puede ocultar más la realidad: el aborto es una forma de violencia machista contra la mujer y un lucrativo negocio. Y no es una visión particular sino que las crudas palabras de Margaret Sanger, fundadora de la organización internacional abortista IPPF, lo confirman: «... al introducir la mentalidad anticonceptiva en un país, el aborto es el siguiente paso a seguir. Al fallar el anticonceptivo, la solución es el aborto. Al salir de sus clínicas de aborto se les vende más anticonceptivos y si vuelven a tener otro embarazo pueden regresar a abortar otra vez, volviéndose un negocio redondo...»



Compañeros de UGT, con los que comparto inquietudes por mejorar la sociedad: defended de verdad al más débil, al peor parado de este tema, no sigáis defendiendo a quienes amenazan a estas mujeres con el abandono sentimental o con el despido, no sigáis defendiendo a una industria que se está lucrando con la muerte de unos indefensos y con el sufrimiento de sus oprimidas madres.



Mientras lo pensáis, permitid que actúe de acuerdo a mi conciencia y dadme de baja del sindicato. Enrique Encabo Cebrián (Afiliado de UGT. Miembro de la Junta de Personal de Comunidades de Castilla-La Mancha)."

Machacando las Almendras

22 comentarios:

Mercedes dijo...

Sabes que tienes todo mi apoyo en este tema, de hecho yo misma publiqué en su momento una entrada en mi blog muy polémica, interesante y participativa.
Volveré.

Machacando las Almendras dijo...

Muchas gracias Mercedes.

kiko esperilla dijo...

Asistimos en el tema del aborto a una ceremonia de la confusión donde no se muestran todas las cartas de la partida. El movimiento “próvida” parte de un principio para el que no hay evidencia científica ni teológica irrefutable. El embrión es un ser humano desde el mismo momento de su concepción porque sus cromosomas tienen toda la información que en potencia y en un futuro lo convertirán en persona.
Bien supongamos que damos por cierta esa falacia pseudocientífica. Creo que se tendría que ser honesto y tener la valentía de explicar las consecuencias de tal aseveración.
Al equiparar el embrión con un ser humano completo, cualquier actuación ejercida sobre el, se está ejerciendo sobre una persona en plenitud de derechos.
En este caso, el aborto se convierte en un crimen execrable, intrínsicamente malo, moralmente condenable y éticamente injustificable en cualquier caso, dada la perversidad de asesinar un ser humano indefenso.
Por tanto, una victima de violación se vería obligada a gestar el hijo de su violador, ya que el feto es un ser humano en igualdad de derechos que la madre.
Del mismo modo cuando se diagnostique una malformación grave del feto, incluso con nulas probabilidades de supervivencia fuera del útero materno, habría que culminar la gestación, del mismo modo que no nos deshacemos del abuelo con Alzheimer. No importa la fortaleza o situación anímica de la madre, se le exige la heroicidad.
Incluso en riesgo serio para la vida de la madre entrarían en conflicto dos vidas igualmente valiosas, En este caso, algunos consideran una postura más “compasiva” de opción por la madre, en ningún caso moralmente aceptable pero si “comprensible”. Otros llevan la lógica de su razonamiento hasta un desarrollo natural de proceso, caiga quién caiga o incluso optar abiertamente por el feto al ser el más indefenso en este caso. La madre es un mero vehículo de transmisión de la vida. Sujeto secundario de su embarazo.
Una ley de plazos es el colmo de la corrupción y perversión moral al depositar en la madre, (que en este caso “sufre” el embarazo durante 9 meses cualquiera que sea su origen y desarrollo), la capacidad de decisión, cuando solamente es un receptáculo para una vida que no le pertenece.
Llegados a este punto habría que calificar tan horrendo crimen como se merece y actuar en consecuencia y con honestidad con las propias convicciones. Llamar a las cosas por su nombre.
El aborto es un crimen que se perpetra contra un ser humano indefenso y habría que penalizarlo en TODOS LOS CASOS. Nunca estaría justificada una interrupción voluntaria del embarazo y por consiguiente sería delito. Tan tremendo delito debería llevar aparejado un castigo ejemplar. Cadena perpetua si consideramos que es Genocidio (ah! ¿que no existe en España?, se pone) , hasta treinta años si es asesinato y solamente hasta veinte años si convenimos que es homicidio.
¿Es ésto lo que se pretende? Por favor dejaros de milongas y de marear la perdiz. Hay que ser consecuente con las convicciones y mucho más si son moralmente superiores y emanadas de la verdad.
Pídase sin complejos lo que se cree que es justo. Afectuosamente

Machacando las Almendras dijo...

Kiko, te das cuenta, que cada vez se sostiene menos lo que dices. De tus lineas lo que se desprende es que según tu reflexión, cualquier ente, Es, lo que ES, NO por su esencia, sino por sus consecuencias, por sus efectos colaterales que puede producir al grave hecho de EXISTIR, sobre otras personas, sin que ese efecto este al mismo nivel de disyuntivas MUERTE-MUERTE- sino Muerte-CAPACIDAD DE SACRIFICIO, Muerte-Incomodidad. Yo dejo de ser porque alguien decide que mi existencia depende, de grado de sacrificio, del grado de daño que alguien pueda sentir por mi existencia, y así con ese TOTALITARISMO IDEOLÓGICO, vamos donde estamos llegando, ... a tocar fondo.


Y eso si es insostenible, ni científicamente, ni estéticamente, ni moralmente.

Tu dices muchas veces, lo repites con mucha frecuencia, que te dan miedo las personas que son coherentes, que no tienen fisuras. Para mi son personas que intentan cultivar la virtud, (concepto que transciende de lo religioso), sin que ello signifique una solidez interna, sino una lucha entre el yo, el ello y el superyo que aporta la capacidad de autocrítica.


Un abrazo

kiko esperilla dijo...

¿....?

Machacando las Almendras dijo...

Kiko, no se lo que no entiendes.

Verdad ess fácil. ¿ que es un ser humano para ti?.

Deben decir claramente los NO providas,¿ donde visten de humanidad al feto? ¿en función de qué ha adquirido el derecho a vivir?. Los no providas estan poniendo sobre la mesa, e imponiendo en una jugada marrullera de trapicheos económicos una mayoría, ganada a golpe de talón, para sacar adelante la ley actual.

Parece que para los NO providas, el ser no lo es hasta el nacimiento, pero claro es que nacen niños de 12 semanas, que hoy ya son seres hermosos y sanos.
No vale intentar el chantaje emocional, de "anda valiente dí que es una persona, que el feto es un ser humano", y "entonces la mujer va a la cárcel", o condena a una madre al sacrificio de por vida. Y estos son efectos sobre terceros de la existencia de un ser, son debates ajenos a la existencia de un ser o no. No es cuestión de honestidad sino de planos distintos de la realidad, entre lo que pueden existir interrelación, interferirse.

Conceptualmente lo que es, "ES" independientemente de la consecuencia de su existencia para terceros. Es como si el COCHE dejara de ser coche para convertirse en BICICLETA, cuando el conductor es parado por TRAFICO, y no tiene carnet de conducir.


La vanalidad de la vida, es producto de la banalidad del sexo. Sin que yo sea un mogigato, creo que es una irresponsalidad no concienciar que el sexo puede tener una consecuencia natural que es la vida de un ser ( y no estoy hablando de ni de abstinencia, ni de uso, o no uso de métodos anticonceptivos) simplemente de conocimiento, de conciencia, de educación de una realidad que nunca puede ser obviada al hablar de relaciones sexuales ( entre heterosexuales), y repito no hablo de moralidad, si no de una realidad que sin conciencia, y educación conllevan por naturaleza a la creación. Casi de la misma manera que si uno anda por un precipicio tiene que saber que tiene posibilidad de caerse, de la misma manera que a mayor velocidad en la conducción, mas posibilidad de que en un accidente la consecuencias sean la muerte. Y se me mal interprete por los ejemplos, no que considere una fatalidad el embarazo, son ejemplos para ver como una acción produce un efecto con una alta probabilidad.

No se puede banalizar la vida. Y de los actos que hace uno, se debe responsabilizar. Pero incluso esto es ajeno al debate, de si un feto es un ser humano o no.


Hombre es respetable el pensamiento de que el hombre no esta dotado de alma. Pero lo que se me hace imposible pensar es que el hombre no esta dotado tampoco de SER hasta que el egoísmo social, no lo considere oportuno, a pesar de la apariencia humana, a pesar de esos avances científicos que hoy llevan hasta no esta nuestra intuición sino hasta nuestros ojos el crecimiento, la evolución el movimiento de ser en estado fetal. Se me hace mas cuesta arriba aún ninguno de los NO PROVIDA pone, ni quiere poner nombre de HUMANO al FETO, pero si que la ciencia señala ya su singularidad única en la existencia universal.

Por cierto el testimonio de la entrada, es de hombre de la izquierda, no sé si es ateo.


Bueno Kiko, no se sí para ti, pero mi son gratos estos debates, en los que sabes que me vació de contenido. Un abrazo.

kiko esperilla dijo...

¿Doce semanas? donde?, cuando?. Tengo noticias de 21, las fotos que ilustran tu entrada corresponden a Amillia Sonja Taylor, nacida por cesárea el 24 de octubre en el Hospital Baptista Infantil de Miami con 22 semanas que es el límite actual para estos partos y con muy escasas posibilidades de sobrevivr. Son excepciones. En todo caso no puedo precisar el momento en que un amasijo de información genética se convierte en humano porque la ciencia actual tampoco puede y la teología no se aclara, pero es seguro que no es en el momento de la concepción. No soy el único que racionalmente no puede aceptar esa hipótesis. Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia tampoco lo tenía nada clarotampoco lo tenía nada claro

Machacando las Almendras dijo...

Tomas de Aquino, ni muchos después de el, a la hora de opinar, a la hora de poner razón, fe, ética sobre este asunto, eran desconocedores de avances que la ciencia día va poniendo sobre nuestro ojos.

En todo caso, creo que algún grado mas que amasijo de celulas con información genética, debe de concedersele al feto.

Tienes razón kiko, en lo de las 12 semanas, era una noticia que he escucha en el telediario de esta mediodía, la he contratado y era no que naciese a los tres meses, sino que se adelanto tres meses, es decir nació a los 6 meses de gestación.

Un abrazo.

kiko esperilla dijo...

Pobre Santo Tomás, según tu razonamiento habria que descalificarlo en todo, porque si la biologia ha avanzado, la física ni te cuento y entonces habría que liquidar toda La Summa Teología, cosa a la que ni yo, que soy no creyente, estoy dispuesto. No se si has leido el enlace que te puse al articulo del filósofo Principe de Asturias, Giovanni Sartori. Creo que merece la pena su reflexión y entresaco esta parte que viene al tema que nos ocupa. La Iglesia católica no se atrevió nunca a desmentir toda su teología -que
siempre excluyó que el «alma racional» llegue en el instante de la concepción y,
por lo tanto, calla sobre el tema o, como máximo, lo sobrevuela sin dar respuesta a la cuestión de cuándo el alma comienza a «animar al hombre».
. Quita alma, pon humano o humanidad y estaremos hablando de lo mismo.

Machacando las Almendras dijo...

Yo no digo que en todo, lo que digo es que tanto los que desde una y otra optica valoraban una realidad no disponian del conocimiento que disponemos ahora.

Al final lo mas facil va a ser pesar que Dios pasa la mano por cada feto para dejar el alma en ellos, y lo hace segun el trabajo que tiene por delante, porque la fe no vale, la ciencia tampoco, y se sabe como uno ACABA SIENDO HUMANO POR CIENCIA INFUSA.

Y al final se pasa de la nada al todo y nadie lo visto.


Un abrazo.

Anónimo dijo...

Creo que puedo echar una mano y unas aclaraciones a tan profundo debate.
Desde mi opinión hay actos intrínsecamente buenos e intrínsecamente malos, es decir, aquellos que siempre y en todos los casos son "buenos" o son "malos".Ej.: un acto intrínsecamente malo es "maltratar" o uno intrínsicamente bueno es "perdonar".
La moralidad de los actos viene determinada por el objeto y el fin. El "objeto" sería la acción en sí misma y el fin es la finalidad para la que se hace dicha acción. En mi opinión para delimitar si un acto es bueno o malo tanto el objeto (acción) como la finalidad deben ser buenos; de ahí que no me parezca razonable el lema de "el fin justifica los medios".
En el caso del aborto voluntario yo estoy en contra porque considero que el derecho a la vida es el primer derecho y el más fundamental de cualquier ser, humano o con potencial innato de serlo, ese derecho es el fundamento y cimiento sobre el que se asientan el resto de derechos humanos, sin el cual todos los demás no tienen razón de existir.
En el caso de malformación del feto considero lo mismo, pues a los enfermos o discapacitados les asiste el mismo derecho que al resto de personas.
En el caso de la violación considero que un delito criminal no debe ser causa para otro crimen igual de condenable.
Esos ejemplos son reflejo del análisis moral que he comentado al principio, es decir, el objeto (acción) y el fin (finalidad).
Sólo he encontrado un caso de aborto voluntario que me parece justificable, éste es el caso de peligro de muerte para la madre. En este caso el objeto no es el aborto voluntario, sino la salvación de una vida, la de la madre, y la finalidad sería la misma, por lo que objeto y fin coinciden y ambos serían moralmente aceptables. En este caso la muerte del feto o del bebé sería una circunstancia inevitable del hecho de salvar la vida de la madre. Es el mismo razonamiento para justificar la muerte en caso de legítima defensa.
Finalmente, vaya mi admiración para el ex miembro del sindicato, mi coincidencia con la postura de Juanfran en este aspecto y mi respeto por todos los que desde la interioridad del ser humano han aportado sus ideas en estos comentarios.
Jesús Guisado.

Machacando las Almendras dijo...

Jesús, en este caso, como dice en muchas ocasiones, mi amigo Pedro Miguel, Amen.

Es para mi una satisfaccion, una intervención tan clarificadora como la tuya.

Lo que yo he intentado, es no exponer argumentos de tipo moral, sino de científicos ( conocimientos actuales sobre el desarrollo del feto) y filosóficos, ¿ En que se fundamenta el SER de un ente o una cosa?. Sobretodo porque desafortunadamente, ese tiranismo ideologico en el que nos movemos, mucha gente da por no validos a priori, sin entrar al debate los valores morales, que no necesitan discusion porque son internos de cada uno. Así solo basta poner la etiqueta, para por dar por validos los argumentos de la iglesia, los argumentos de la conciencia.

Tu que sabes mucho mas que yo de esto, esto nos conduce a la anomia, que es en mi opinion la mayor esclavitud del hombre que se siente preso de si mismo, incapaz de ser libre, incapaz de destinguir entre lo bueno y lo malo, entre la mentira y la verdad, y se siente confundido, porque se ha puesto su yo, como medida.

Un saludo.

kiko esperilla dijo...

Me agrada coincidir contigo Jesús en lo fundamental de tu exposición, pero no tengo más remedio que discrepar en alguna "cosilla", que casualmente es el meollo de la cuestión: El potencial innato de ser un ser humano, que tu metes de soslayo equiparándolo a una realidad como es el ser humano, no debe ser un valor tan innato cuando tu sabes que no siempre ha sido un bien protegido, ni en todas las épocas, ni culturas, ni religiones, incluidas algunas monoteistas. Como bien ha insistido Juanfra "lo que es, es". Las cosas son las que son y no lo que nos gustaría que fuesen. Un huevo por más que potencialmente pueda llegar a ser pollo, es huevo y no pollo. Hasta su valor nutricional es completamente distinto y no digamos su apariencia y sabor (que ricos!). Esto es una constatación empírica e incuestionable, lo demás son discursiones.
Dicho esto, me gustaría explicar que aunque esté a favor de su despenalización incluso con una ley de plazos, considero el aborto una suerte de naufragio personal en todos los casos.
Soy padre y he pasado por la experiencia de perder una hija. Siempre es doloroso perder la posibilidad de ser padre, no digamos ya, ser madre.
Coincido con Juanfra en la educación en la responsabilidad en todos los aspectos de la vida de una persona. Una sociedad avanzada debería dotarse de los mecanismos para por ejemplo, que las causas socioeconómicas no sean motivo de aborto ni de muchas otras cosas. Como decía don Quijote: La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.. Pero por lo mismo no concibo la libertad individual sin el ejercicio de la responsabilidad. Detesto la banalización de este tema y por supuesto no lo concibo como método anticonceptivo. A pesar de mi escépticismo en esta diatriba concreta, espero haber "parido" en el debate alguna idea que merezca la pena ser tenida en cuenta. Enhorabuena por tu nombramiento Jesús, te deseo toda la suerte. Un abrazo
Un beso Juanfra y dale un fuerte beso a esos pedazos seres humanos que tienes contigo.

Anónimo dijo...

Me dirijo en primer lugar a Juanfran, por su acertadísimo comentario sobre la moral, corren unos tiempos en los que como tú dices la argumentación moral es eliminada de cualquier debate racional (así nos van las cosas, sólo hay que ver la profunda crisis que sufren los valores de la persona y el crecimiento del anonimato moral de la sociedad) pero, ¿no es cierto que la filosofía moderna aboga por la unidad psico-física de la persona como confrontación con el dualismo cuerpo/alma? pues entonces no creo que debamos separal moral , libertad, experiencia y razón, pues todas son dimensiones de una única realidad, el ser humano.
En cuanto a la también muy bien argumentada postura de Kiko me gustaría mostrar mi disconformidad a la vez que respeto, en primer lugar, considero que evidentemente no es lo mismo "ser" que "poder ser" pero sí que creo que tienen los mismos derechos. Un bebé de un mes no es lo mismo que un joven de 18 años, ni siquiera se le podría consideral racional desde el punto de vista científico, pero su "Potencial Innato" al que me refiero, le permitirá desarrollarse plenamente como ser racional y libre, excepto si alguna causa externa lo interrumpe y evita ese "normal desarrollo".
Por lo tanto, un niño y un adulto no son iguales, pero tienen la misma dignidad, igual que un feto no es igual a un bebé recién nacido pero para mí tienen el mismo valor.
En segundo lugar, estoy totalmente de acuerdo con tu exposición de la libertad, e igualmente pienso que es uno de los principios y derechos más grandes e insuprimibles del Ser humano.
Y precisamente por eso considero que "TODO ser humano" e incluso todo "Ser potencialmente humano" que para mí son equiparables, debe tener el derecho a gozar de esa libertad que como hemos dicho es algo maravilloso y un derecho incuestionable.
Pero si una madre decide abortar haciendo uso de su libertad, ¿dónde queda la libertad del niño, embrión o feto? ¿Acaso no tiene derecho a desarrollarse libremente? ¿No estaría coartando la libertad de quien tiene derecho a la vida y por tanto a la libertad? o ¿tiene más derecho la madre que la vida que lleva en su seno?
Para mí, por supuesto que No; yo soy libre en la medida que lo son los demás. Para mí ese principio de la libertad es absoluto, lo cual no quiere decir que defienda que la libertad es absoluta, claro que no, pero sí es absoluto el derecho a ella de TODOS.
Saludos y gracias por enriquecerme con tan profundo y cultivado debate
Jesús

Machacando las Almendras dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Machacando las Almendras dijo...

Jesús, una cosita, en este blog, entra mucha gente, pero pocos se atreven a opinar. Ahora entiendo porque recibes tantas muestras de apoyo.

Luego intentaré responder. Pero en todo caso, el intentar no hacer alusión a criterios éticos, y morales, es un recurso para profundizar, en el debate, y esto que parece una contradicción, no lo es.

Los materialistas, los progres, es decir los que aburguesados en las formas, han establecido en la cultura actual, desde su punto de vista un verdad ficticia, y es que a priori los valores, solo se circunscriben, ( y asi lo dejan traslucir subliminalmente) al ámbito privado, solo son validos para la conducta privada, para el ejercicio de la libertad individual, concediendo a esta un absolutismo, que lleva a someter al prójimo en la misma intensidad que cualquier estado tiránico, porque a pesar de las apariencias no para, esa libertad donde comienza la del otro.

Entiendo que esto es, a lo que el filosofo materialista Gustavo Bueno llama la corrupción ideológica

Un saludo.

kiko esperilla dijo...

Tu crees eso Jesús y nada que objetar en ese caso. No entro en el terreno de las creencias más intimas. En cuanto a los valores Juanfra es una forma de verlo que no se ajusta a la realidad. Algunos de esos valores o principios morales solo correponden a una religión, que por muy verdadera que sea, no necesariamente todos compartimos y por lo mismo entiendo deben quedar en el terreno de lo privado. Por lo mismo que nos parece aberrante la aplicación de los principios morales en forma de sharia en el islam. Si algún día los testigos de jeová fueran mayoría en este país ¿sería licito que pidieran la eliminación de las transfusiones de sangre? cosa que para ellos es una perversión moral aberrante. No se a quien te refieres con los epítetos despectivos de los materialistas, los progres, es decir los que aburguesados en las formas, en todo caso no me puedo dar por aludido, porque afortunadamente soy un materialista, razonablemente progresista y aburguesao en to. Abrazos

Machacando las Almendras dijo...

Aquí quería llegar yo, y aquí están la falacia, la mentira, el gran problema, la gran corrupción. Los que de manera consientes o inconsciente han conducido a esta sociedad a trivializar todo, a banalizar lo fundamental, y así hemos llegado a que la justicia funciona, como funciona, la política, la educción, etc,etc. Esto es de nuevo lo que se viene en llamar la tiranía de pensamiento que primero descarta a priori cualquier valor que venga del origen religioso aunque este este circunscrito no solo a la esfera de los privado. Es decir cuando yo estoy contra la apropiacion de lo ajeno, lo fundamento en un valor que no es de aplicación a la esfera de lo privado, aunque sobre esto aplique criterios de fe. Y cuando defiendo la vida lo estoy exactamente haciendo lo mismo.

La vida, como otros valores, son comunes a todas las civilizaciones CIVILIZADAS, y muy especialmente en todas las que defienden los DERECHOS HUMANOS.

Y todo se sigue fundamentando en que ES SER, o la PONTENCIALIDAD del SER, pero en este caso no estamos a hablando de la PONTENCIALIDAD de SER o No ser, es una potencialidad del SER, estamos hablando del desarrollo del SER. El ser existe, y su desarrollo es potencial en tanto en cuanto la esperiencia nos dice que salvo problemas de salud tiene un potentialidad que es predecible. El SER es claro, no desde de un punto de vista moral, sino de un punto de vista material, desde un punto de vista científico que lo ha descubierto como único.

La cuestión radica que para nosotros los que somos antiabortistas, a la luz de lo vemos, de la experiencia y de la ciencia, creemos firmemente que no es UNA COSA, es un SER, y los que están en contra en la mayoría de los casos no le dan ni la misma importancia al feto, y ponen su ojos exclusivamente en madre, y en una falsa LIBERTAD de la mujer a decidir. Para ello lo hace sobre la consideracion del feto como una COSA, con lo cual es normal. Y para nosotros a la hora de posicionarnos, lo hacemos sobre un SER, que algún derecho a ser protegido debe tener, porque lo consideramos en lo material mucho mas que una piedra, mas que una planta, mas que un animal. Lo de la teoría del HUEVO queda descartado con solo la visualizacion de la realidad desde el materialismo que aprecian nuestros sentidos, yo veo un huevo y veo yema y clara, y cuando veo un FETO veo un ser como tu o como yo en un grado primario de desarrollo, también cuando nacen sigue en inferioridad de apariencia de desarrollo que la que va a tener luego.

Un abrazo.

Mónica dijo...

El aborto, como la guerra, es un gran negocio pues detrás se encuentran intereses económicos y políticos. Nuestra sociedad actual desprecia el valor de la vida humana. Hemos pasado de una visión antropocéntrica a una visión cosmocéntrica, el hombre ya no es la medida de todas las cosas.

Cuando se promulgó la ley del aborto, la mayor parte de los ciudadanos no planteaban el aborto como un derecho, sin embargo con el tiempo la conciencia social ha evolucionado hasta imponer el aborto como un “deber”. Esto demuestra de manera muy clara que las leyes tiene un efecto pedagógico sobre la formación de la conciencia de los ciudadanos hasta el punto de creer que todo lo legal es moral y todo lo ilegal es inmoral. Los valores básicos y esenciales, como la vida del ser humano y su dignidad, son previos, independientes y superiores a las determinaciones de las mayorías. Además, las leyes de los Estados tienen que tutelar el bien de las personas y la defensa de los más débiles. En un estado democrático, las mayorías hacen la legalidad, pero no necesariamente la moralidad.

La defensa de la vida y la dignidad humana no pertenecen de manera exclusiva a ninguna creencia religiosa sino que hay que defenderlas desde una ética racional que apele a una sana antropología. Norberto Bobbio, jurista italiano no creyente, pide que no se deje en manos de la Iglesia Católica el monopolio de la defensa de la vida humana.

La vida es el primero de los derechos de la persona. Por otra parte, la persona no puede ser imaginada como una realidad distinta del ser humano. Estaremos todos de acuerdo en que el respeto a la vida humana no admite discriminaciones de sexo, raza, religión... En consecuencia, tampoco puede admitir discriminaciones de edad. El hombre es un ser que está siempre “en camino”, avanzando, realizándose como persona.

A las 20 horas de fusionarse el espermatozoide con el óvulo, surge el cigoto que contiene ya un programa genético distinto al de los progenitores y que inicia un proceso de desarrollo en distintas etapas que culminarán en el individuo humano adulto y con su muerte. Nos encontramos ante una existencia que ya ha entrado en un destino humano, en ¡¡la aventura de la vida!!

Desde la fecundación hasta la muerte, el ser humano pasa por distintas etapas: cigoto, mórula, embrión, feto, neonato, niño, adolescente, joven, adulto y anciano. Es el mismo ser el que pasa por las distintas etapas, aunque su apariencia externa sea diferente en una u otra fase. Si se elimina el cigoto se elimina la mórula, el embrión, el feto, el neonato, el niño, el adolescente, el joven, el adulto y el anciano, es decir eliminamos el ser humano.

El próximo paso será la eutanasia, la eliminación de las personas mayores y enfermas que ya no son útiles a la sociedad y que se han convertido en un lastre tanto para el Estado como para las familias. Iremos así, poco a poco, construyendo la sociedad “perfecta” (si es que al final queda alguien) tan querida por los nazis.

Machacando las Almendras dijo...

Muchas gracias Mónica por tu aportación, tan clarificadora, al menos para mi.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me parecen acertadísimas las palabras de Mónica, totalmente de acuerdo con su exposición. Enhorabuena por tan sólidos argumentos. Sólo un detalle a tus palabras. Dices, en mi opinión de forma acertada, que nadie tiene el monopolio de la defensa de la vida. Creo que debería ser así, pues como dices, es un derecho,principio y valor absoluto y por encima de las leyes. Pero creo que la Iglesia católica se ha quedado casi sola en la batalla por la vida, y no debería ser así. Hoy día se confunden términos como Progreso y la marea pro-aborto enarbola la bandera del progresismo, tachando a los defensores de la vida como arcaicos, obsoletos y en el mejor de los casos conservador. Algo análogo ocurre con la religión católica,, pero creo que por el hecho de que la iglesia defienda esta postura no significa que asuma la exclusividad de dicha postura. Ojalá movimientos progresistas vayan sumandose a esta postura, porque no veo mayor progresismo que la defensa de los derechos de TODOS los miembros de la sociedad,detodos los seres humanos y de toda persona, que como he comentado son la misma realidad.Jesús

Machacando las Almendras dijo...

Os agradezco de corazón a los que habeis venido a este blog a apoyar lo que yo estaba defendiendo, sobrepasado mi argumentos en claridad, contundencia y profundidad. Os lo agradezco.

Un afectuoso saludos a todos, también a Kiko que ha nos ha dado la oportunidad de este intenso y largo debate.

Un fuerte a brazo.